Las geishas, ayer y hoy en Japón

geishas

Basta decir la palabra “geisha” para saber que estamos hablando de Japón. Es una de las palabras que remiten inmediatamente a este país de oriente, como sushi o samurai, ¿no es verdad?. Pero ¿qué historia tiene esta figura femenina que hasta ha sido protagonista de películas? Bien, que si vamos a Japón conviene saber algo de ella pues es probable que nos topemos con alguna en las callejuelas de sus ciudades.

En un principio las geishas eran verdaderas profesionales del entretenimiento y aunque originalmente eran hombres (sí, hombres), con el tiempo las mujeres les fueron superando en número hasta que la distinción de género no fue necesaria. Se diferenciaban de las cortesanas porque el el objetivo de la compañía de una geisha no debía ser sí sí una relación sexual, sino el entretenimiento en distintas artes: el canto, la danza, la poesía, la narración o la ceremonia del té.

Era usual que las geishas comenzaran su entrenamiento durante la infancia, a veces se entregaba a las niñas, a veces se las vendía, y durante los primeros años eran más bien sirvientas en las casas de geisha para después pasar a ser aprendices (maiko). El aprendizaje no era fácil, ni lo es hoy tampoco, ya que hay que refinarse, aprender a tocar instrumentos musicales, a bailar y también toda una serie de herramientas para desenvolverse sin problemas en cualquier ambiente social.

Las geishas visten un kimono y así vestidas y con el rostro pintado de blanco níveo, vais a poder verlas en las calles de Kyoto, una ciudad muy famosa por mantener aún dos casas de geishas, Gion y Pontocho. Si en el año 1920 había unas 80.000 mujeres- geishas lo cierto es que hoy no es muy frecuente que una chica quiera ser geisha, así que el número ha disminuido y hoy solo quedan alrededor de 1.000. Muchas de ellas están en Kioto. ¿Pero qué actividad realizan hoy en día?

La realidad es que se las contrata para asistir a reuniones, fiestas y recepciones que tienen lugar en las tradicionales casas de té o restaurantes. Pero ¿las geishas fueron y son prostitutas? En teoría no, a la geisha no se le paga por sexo sino por compañía, pero puede tener relaciones con el cliente si quiere y si él pude pagar el tiempo que eso conlleve (se les paga por tiempo), así que bien podría pensar uno que es la forma “japonesa” (complicada y retorcida como a veces son ellos), de prostitución.

Como sea, lo cierto es que las geishas pertenecen a la cultura popular japonesa y os va a sorprender gratamente encontraros con una en la calle. ¿Fotografías? Claro, os lo van a permitir con media sonrisa.

Foto vía: sansakura

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Categorias: Cultura


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