Sumo, deporte nacional

Sumo

Ahora que lo pienso a Japón se lo conoce en todo el mundo por muchas cosas y no solo por el manga, el anime, Kurosawa o el sushi. El sumo es un deporte propio de este conjunto de islas y es de hecho, el deporte nacional de Japón.

El sumo es antiguo, su práctica se remonta a las épocas antiguas cuando tenía que ver no con un deporte sino con una forma de entretenimiento para los dioses Shinto. Shinto es la religión propia de Japón, no es budista sino que tiene que ver con el culto a las fuerzas de la naturaleza.

Las reglas básicas de esta especie de ofrenda devenida en deporte enfrentan a dos jugadores que luchan en un ring y para ganar uno debe sacarlo fuera del ring al otro. Los luchadores son hombres muy grandes, algo gordos pero muy fuertes, que visten solo una prenda llamada mawashi y que carecen de armas.

Pelean con las manos desnudas, si, pero en realidad el sumo es mucho más que una lucha libre porque encierra este pasado de historia y ricas tradiciones. Y si bien hoy podemos reducirlo a un simple espectáculo deportivo lo cierto es que para los luchadores no deja de tener este significado especial.

Los Grandes Torneos de Sumo se celebran seis veces al año así que si andamos por Japón es posible que nos sorprenda alguno. Si estamos cerca del Estadio Kokugikan en Tokyo y vemos estandartes de muchos colores ondeando en los mástiles entonces sabremos que hay un torneo de sumo realizándose. La temporada de sumo entonces comienza en enero con el Gran Torneo o Basho, que tiene lugar a lo largo de quince días cada dos meses. Es decir, hay torneos en enero, en mayo y en septiembre en la ciudad capital.

Después, en marzo el torneo se traslada a Osaka, en julio a Nagoya y en noviembre lo encontraremos en Fukuoka. A lo largo de las peleas los luchadores van adquiriendo distintas posiciones en relación con los otros y se arma así una lista que muchas veces está formada por más de 600 luchadores.

Los combates tienen lugar en este ring que es una plataforma de arena llamada dohyo que en los torneos se reviste con arena prensada incrustada con costales de paja, para alzarlo unos poco y que esté a la vista de todos.

Los luchadores (entre 20 y 35 años de edad), no deben tocar con ninguna parte del cuerpo el exterior del ring, sino pierden. Hay cinco jueces tomando nota de todo y nosotros, como espectadores, podemos asistir al estadio, sentarnos en un palco con cuatro asientos (es más privado y se puede comer y conversar tranquilos) y esperar a que a partir de las 9am comience la lucha.

Foto via: Rock and Box

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Categorias: Cultura


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