La familia imperial japonesa

familia imperial japonesa

La familia imperial japonesa es la monarquía hereditaria mas antigua del mundo ya que su linaje retrocede en el tiempo hasta el siglo VI DC, momento en que el título de Tenno (emperador) y Sumera-Mikoto (soberana celestial), fueron adoptados por los gobernantes. Desde entonces así se les llama, siendo el símbolo imperial la flor del crisantemo.

El linaje imperial casi siempre ha sido cosa de hombres (hubieron solo 8 emperatrices en la historia), pero el rol concreto en los destinos del país ha sido muy variado y ha pasado de una adoración divina, de estar en segundo plano por siglos hasta ser considerado un «símbolo del Estado», hoy en día. El papel actual es mas bien ceremonial.

Bien, que de acuerdo a las crónicas antiguas el origen de la estirpe imperial tiene su principio en la entrega de los ropajes imperiales que recibe Ninigi no Mikoto de parte de su madre, la diosa Amaterasu Omikami. El a su vez lo pasa a sus descendientes, los emperadores, el primero de los cuales fue Jimmu. Los ropajes imperial o sanshu no jingi son un espejo, una espada y una joya, los símbolos de la legitimidad y autoridad del emperador.

Durante la mayor parte de la historia japonesa el emperador estuvo alejado del día día de la nación, limitándose a ceremonias y oficios divinos. En un par de oportunidades algunos emperadores quisieron dominar a los clanes regionales bajo su poder central, pero esto nunca duró demasiado tiempo y las familias mas poderosas terminaron controlando por siglos el país dejandole al emperador un actividad ritual.

Finalmente las cosas comenzarían a cambiar con la Restauración Meiji y la constitución sancionada en 1889 que establecía que el emperador era la cabeza del imperio con poder para comandar las fuerzas armadas, declarar la guerra y firmar tratados. Volvía jugar un rol propio, aunque en parte ya que los ministros eran quienes tenían el control verdadero. Después de la Segunda Guerra Mundial las fuerzas de ocupación reforman el sistema de gobierno y el sistema imperial. Este último no se anula, pero se le quitan al emperador todos los poderes políticos y se transforma en un símbolo.

Los japoneses de hoy son menos fanáticos que los europeos con sus casas reales, pero respetan a su familia imperial y todo lo que tiene que ver con ella aparece en los medios. La descendiente directa el trono es una niña y eso ha generado cierto reclamo para que se modifique el mandato de heredero varón, aunque al haber nacido un niño de uno de los hermanos del emperador parece que la discusión se ha vuelto a posponer.

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Categorias: Historia de Japón


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