El santuario del Monte Ontake, cerca de Nagoya

Santuario de Ontake

En la zona central de la isla de Hoshu se encuentra el segundo volcán más alto del país: el Monte Ontake. Tiene una altura de 3.067 metros y está a unos 100 kilómetros de la ciudad de Nagoya. Este monte es venerado desde hace cientos de años por la fe sintoísta, la religión primitiva de los japoneses que es anterior a al budismo. Es decir, antes de que el budismo llegará a Japón la gente aquí profesaba una religión animista llamada sintoísmo en la que se rendía (y rinde) veneración a manifestaciones de la naturaleza, ríos, montañas y demás.

El monte es un volcán semiactivo. Estuvo dormido hasta 1979 pero entonces empezaron a registrarse erupciones subterráneas que finalmente salieron a la superficie en 1980. Desde entonces ha vuelto a adormilarse, por suerte. Tiene cinco lagos de cráter y uno de ellos, el Ni no Ike es el lago de montaña más alto de Japón pues se encuentra a 2.905 metros de altura. En estos parajes se desarrolló una rama peculiar del sintoísmo, la Ontake-kyo, allá por el siglo XVIII, a partir del chamanismo y el ryobishinto, combinación de sintoísmo y budismo que fue prohibida en el siglo XIX de la mano de un proceso de purificación de la fe sintoísta.

Si bien el primer santuario Ontake se construyó en el 928 fue recién en el siglo XVIII que esta religión se hizo más numerosa y al día de hoy ya tiene como 2 millones de seguidores. Una parte de ellos, alrededor de 150 mil, se dan cita todos los años a los pies de la montaña para iniciar un viaje de peregrinación hacia el santuario que está casi en la cima. Debido a que el volcán se considera activo no se puede ir hasta la cima misma. Pero allí arriba, en el santuario, los peregrinos hacen un ritual de purificación bajo el agua de la cascada Kiyo-taki, en el interior de un bosque.

Además colocan piedras conmemorativas, las reijin-no-hi, con la esperanza de, una vez muertos, ir a al paraíso de montaña. Después las piedras quedan allí, envueltas en neblina, sumando miles, como protectoras del santuario de Ontake-jinja.

Foto vía: One Hundred Mountains

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Nagoya


Deja tu comentario