Japón es un país abundante en festivales religiosos durante todo el año y este mes de junio acaba de finalizar uno llamado Sanno Matsuri. La fiesta tuvo lugar entre el 9 y el 16 de este mes en la ciudad de Tokio y es de hecho una fiesta muy popular y famosa con siglos de existencia ya que se remonta al año 1600 y tiene sus orígenes en un permiso especial que otorgaba el shogun y que permitía que el festival penetrara las murallas del Castillo de Edo.
El Sanno Matsuri es además uno de los tres grandes festivales de Japón y reúne alrededor de 300 personas vestidas con trajes tradicionales que desfilan por el corazón de la capital, incluida la estación de Tokio, Ginza y el edificio de la Dieta japonesa.
La procesión principal se llama jinkosai y siempre tiene lugar en el mes de junio. La gente que participa lleva en andas varios santuarios llamados mikoshi adornados con aves fénix en los techos mientras otras personas tocan tambores o sigue la caravana a caballo a lo largo de un camino de 600 metros.
Mucha gente elige vestirse o disfrazarse de Tengu, el popular duende de cara roja y nariz larga de la mitología japonesa que se cree dispone de poderes mágicos. Una vez que están todos reunidos la procesión parte del Templo Hie-jinja a las 8 de la mañana y no regresa aquí hasta bien entrada la tarde.
El Sanno Mtasuri dura una semana y es una buena oportunidad de experimentar muchas tradiciones de este pueblo. Por ejemplo, hay adornos de ikebana por todas partes, hay bancos y mesas especiales en el jardín del templo donde se puede beber una taza de té, hay gente que atraviesa grandes anillos de paja ya que se cree que purifican los pecados de los útimos 6 meses y muchas mas cosas de este estilo que son a los ojos del turista, muy pintorescas y entretenidas.