Japón es una tierra con muchos festivales y uno de los que tienen lugar en el mes de julio es el Tanabata o Festival de las Estrellas. Dice la leyenda que dos estrellas, Vega y Altair, eran amantes pero fueron separadas por el río de estrellas que forman la Vía Láctea y entonces solo se les permite estar cerca la una de la otra una sola vez al año: la noche del 7 de julio.
El Tanabata deriva del festival chino de las estrellas y como éstas solo se ven de noche las festividades ocurren cuando cae el sol. La costumbre fue adoptada por la corte imperial de Kioto durante el período Heian para hacerse popular entre el público común durante el Período Edo.
Es en estos años cuando comienza la costumbre de que las niñas oren por mejorar en la costura y los labores artesanales y los chicos por una mejor escritura, escribiendo precisamente sus deseos en pequeños papeles. Hoy mucha gente escribe los propios en forma de versos o poemas cortos en esos famosos tanzaku o papeles pequeños que se cuelgan en ramas de bambú y que suelen estar junto con otras decoraciones.
En general ambos objetos se dejan flotar en las aguas del río o son quemadas después del festival, cerca de la medianoche o en el nuevo día. Parte de las costumbres que se siguen en el Tanabata provienen de costumbres religiosas anteriores, del sintoísmo, y sucede aquí un cierto sincretismo religioso.
Bien, que los tipos de festejos del Tanabata varían en todo Japón ya que cada región tiene los suyos. En tiempos pasados era un festividad casi por compelto femenina porque la leyenda es bien romántica, pero hoy es más comun a hombres y mujeres. De todas formas es una tradición mucho mas pintoresca entre los niños que entre los adultos, pero las casas adornadas y los desfiles son geniales.